Caminando por las huellas de John Lennon

Julio 2007

…me encantó Rishikesh y estaba encantada con mi Baba!

A ratos todo me parecía absolutamente surrealista, aún estaba pensando mucho en el trabajo.

Mientras que estaba sentada en las orillas del ganges, bañando mis pies en su agua sagrada, rodeada por alegres mariposas amarillas, me acordé de que en este preciso instante estaría sentada en mi oficina gris de Barcelona y que tocaría redactar el informe semanal. Con una sonrisa satisfecha borré esa imagen de mi mente observando como las suaves olas acariciaban los dedos de mis pies. Suspiré profundamente sintiendo una profunda gratitud por finalmente haber sido capaz de dejar ese trabajo que me tenía atrapada durante tantos años y que en realidad nunca me gustó.

Beatlesashram

Un día, Baba y yo estábamos sentados en el Last Chance Café a solas cuando de repente me preguntó:

“Ek puppy milega?”

Esto lo hacía mucho; hablarme en hindi y claro que yo no entendí ni papa. Pero ya había aprendido que “ek” significa uno y “milega”  posible. Estaba confundida…

¿Qué quería qué?

“Puppy” quiere decir cachorro en inglés; no tenía sentido, así que le pregunté:

“Puppy? Que quieres decir? Un perrito?!?”

Se rió y dijo:

“No perrito! Besoooo!”

…Bueno, supongo que esto fue cuando nos convertimos en pareja…


Era la época del monzón y no había muchos turistas. Descubrí lugares hermosos, pero la mayoría del tiempo simplemente no hacíamos nada y disfrutábamos de nuestro tiempo en la guesthouse, dónde ya formábamos parte de la familia del Last Chance Café.

Mi sitio favorito era y todavía es el Ashram de los Beatles. Se llama así porque el famoso grupo musical vino aquí en 1968 para abrirse a la meditación trascendental siguiendo las instrucciones del Gurú Maharishi Mahesh Yogi.

Cabañas de meditación

Parece que el recinto fue un pequeño pueblo autónomo en sus días de gloria. Tenía su propio banco y oficina de correos. Ahora solo quedan ruinas invadidas por la naturaleza, pero es pura magia pasear por este sitio en medio de la selva, dónde lianas e inmensas buganvillas se han apoderado de los viejos edificios. Es fácil imaginarse que aspecto debería haber tenido entonces, en los viejos tiempos hippies. ¡Parece de locos que John Lennon y Paul Mc Cartney estuvieron paseando por estos mismos senderos!

Los residentes de Rishikesh también lo llaman Chaurasi (84) Kutir (cabaña), ya que hay 84 cabañas individuales de meditación con un interesante diseño redondo dentro del ashram. También hay grandes edificios con  numerosas habitaciones dónde se alojaban los devotos y una gran sala de meditación cuyos muros lucen muy buenas obras de arte creados por gente de todo el mundo que pasa por allí, así que ahora se conoce como  “The Beatles Cathedral Art Gallery”.

Beatles Ashram Art GalleryLamentablemente todos los edificios han sido saqueados después del abandono del ashram. La gente se llevó todo que se podía vender o usar para la construcción: Barras de hierro, azulejos y hasta los asientos de váter. Pero en algunas habitaciones aún encontré pequeños tesoros en forma de viejas revistas y panfletos sobre retiros de yoga publicados en los años 70.

El espacio subterráneo de meditación es un lugar un poco escalofriante: Consiste en un estrecho y larguísimo túnel oscuro que da por ambos lados a un gran número de pequeñas cuevitas redondas de meditación. Murciélagos, ratas y serpientes lo han hecho su hogar y es realmente espantoso atravesar el túnel con nada más que una linterna. No me extraña que los sadhus cuenten tantas historias sobre fantasmas y espíritus que aparentemente residen dentro del Beatles Ashram.

Beatles Ashram RooftopLas azoteas de los grandes edificios son maravillosas, ya que ofrecen unas vistas espectaculares sobre el Ganges, especialmente durante las puestas del sol. Los mosaicos que cubren el suelo me recuerdan mucho a las obras de Antoni Gaudí. A través de una escalera uno puede penetrar dentro de los gigantescos depósitos de agua en forma de huevo, que son especialmente populares entre músicos y yoguis, porque la acústica y el ambiente dentro de esos huevos son fantásticos para tocar música o meditar.

Una vez queríamos pasar una noche romántica en uno de los huevos. ¡Era un desastre! Demasiado polvo e insectos, mezclados con los sonidos salvajes de la jungla, no me dejaron pegar ni ojo en toda la noche. Los residentes dicen que leopardos, tigres, elefantes y otras criaturas salvajes deambulan por allí y Baba dice que una vez vio una cobra de cinco cabezas!

¡Por suerte yo nunca tuve un encuentro de este tipo!

La única cosa que ví allí eran inofensivos pavos reales y gigantes pilas de excrementos, que me confirmaron la existencia de elefantes en el aérea.

Ahora el Beatles Ashram pertenece al gobierno. Antes había un vigilante del departamento forestal, que vivía en el viejo edificio de recepción y cuyo deber era no dejar pasar a nadie por razones de seguridad. Pero por un poco de baksheesh (soborno) te dejaba pasar. Por un poquito más de baksheesh incluso daba permiso para celebrar fiestas y jam sessions y por si no querías entrar en el juego de sobornos, otra alternativa era colarse por la parte de atrás.

No sé muy bien porqué y cómo, pero ahora el vigilante fue reemplazado por un sadhu que se llama Langra Baba (Baba Cojo). No tengo ni idea de que ocurrió y admito que desde hace mucho tiempo ya no intento averiguar razones lógicas en este país. Por un lado porque no suelo entender la mayoría de explicaciones que se me dan de todas formas, porque no tienen sentido y por el otro, porque a veces las cosas en la India simplemente SON y punto.


“EL TIEMPO QUE DISFRUTAS PERDIENDO NO ES TIEMPO PERDIDO!”

 – JOHN LENNON

beatles-at-rishikesh

Advertisements

I LOVE MY INDIA

La célebre frase “I LOVE MY INDIA” aparece en la mayoría de las tiendas de recuerdos por el todo el país. Es un eslogan muy popular que adorna camisetas, pegatinas, pósteres e incluso tazas.

¡Me encanta, simplemente porque es una gran verdad!.

La India representa un pequeño universo en sí. Se puede decir que existen tantas Indias como hay dioses hindúes, que según la mitología son 33 millones!

El país se compone de 28 estados y cada estado consta de varias regiones. Hay 22 idiomas oficiales y  además un gran número de dialectos. La diversidad cultural y tradicional es inmensa, ya que cada lugar tiene sus propias costumbres a nivel estatal, regional y municipal. Me recuerda un poco al juego ruso de las muñecas Babushkas: Después de descubrir una muñequita dentro de la “madre”, se revela una más y luego otra más y de hecho nunca se sabe, cuando el juego se acabará.

Las experiencias de cada uno, lo que ve y vive por la India no solamente dependen de los lugares que visita, sino también influye como viaja, con quien y con qué tipo personajes se encuentra por el camino.

Cuando cuento de ¨mi¨ India, me refiero a mis experiencias personales. “Mi” India está coloreada por la gente sencilla del pueblo, mochileros, viajeros freaky, jóvenes y viejos hippies, buscadores espirituales, sadhus más o menos fiables, hostales sin estrellas y viajes en trenes y autobuses locales.

Total:

Es la India de las cosas súper-simples, pero complicadas.

I-Love-My-India-2014-WallpaperHe de decir que casi no tengo, ni busco contacto con la sociedad moderna de la India, ni me gustan demasiado sus grandes ciudades. Supongo que la razón porqué no me atrae, es que se trata de cosas a las que menos echo de menos cuando me acuerdo de mi “casa” en occidente.

Cuando estoy por Europa la gente a veces me pregunta

“¿Como es la India?”

y no tengo respuesta, ya que la India está llena de contrastes en todos los niveles. Creo que la India es lo que tú haces de ella, o bien lo que ella hace contigo – que al fin y al cabo viene a ser lo mismo.

Una vez fui a pasar una tarde en un centro comercial cerca de Delhi. La puerta de entrada estaba controlada por varios vigilantes para asegurar que solamente gente “aceptable” entrase en el edificio. Supongo que me dejó entrar por ser Europea, porque la verdad es que yo no parecía realmente aceptable vestida del típico estilo hippie mochilero. Solamente me di cuenta de ello cuando me fijé en el público que acudía a este lugar: Chicas Indias guapísimas y modernas en tejanos y camisetas ajustaditas y chavales peinados a la última con gafas de sol y camisas de marca imitando a los héroes de Bollywood.

De alguna manera en ¨mi¨ India la forma de vestir carece de importancia. Después  de algunos meses de viajar en plan simple pero complicado, uno ya no se da ni cuenta si alguna prenda tiene uno o varios agujeros o si la ropa originalmente blanca ha ido adaptando una escala de tonos indefinibles. Como uno casi siempre acaba juntándose con gente de su misma tribu, no se da ni cuenta de estos detalles, hasta cruzarse con alguien de aspecto ¨decente¨.

Hacía un calor tremendo en la calle y enseguida disfruté del olvidado soplido frío del aire acondicionado dentro del centro comercial. Me dí cuenta de que ya no estaba más acostumbrada a la típica iluminación artificial estéril y los reflejos de los suelos y cristales pulidos me irritaban la vista. Me pasee por los escaparates sintiéndome abducida hacía otra realidad lejana pero familiar. Había artículos de todas las grandes marcas conocidas en occidente e incluso una amplia zona de recreo con restaurantes y cines. Hasta me compré un carísimo helado italiano! Estaba disfrutando de mi pequeño dulce lujo mientras observaba la turbulenta movida en la calle de abajo a través de una pared de vidrio.

De repente mi helado ya no sabía tan bueno; allí abajo estaba la polución gris y sofocante, los conductores de rickshaws bañados en sudor esperando a clientes, niños sucios pidiendo limosna en los semáforos, chuchos callejeros husmeando por la basura, indigentes durmiendo en medio del denso tráfico y vacas masticando bolsas de plástico con gran placer en plena carretera.

¡Si!

¡El mundo real seguía allí!

¡Y “mi” India estaba allí fuera!

Lo que quiero decir es que no pretendo generalizar nada en este blog, aunque a veces puede que lo parezca. No existe nada en el mundo que sea mejor o peor; las cosas simplemente son diferentes y así son las experiencias.

¡QUE TU INDIA TE ACOMPAÑE!

I Love my India